MILEY CYRUS ES EL FUTURO

Por MAGIC N

Estaba buscando algo importante en Wikipedia hasta que, como siempre, me dejé llevar por las palabras azules y acabé leyendo las novedades en la carrera de Miley Cyrus, aka Hannah Montana, aka Ciley Myrus, aka Miley Cyrus.

Por las cuatro cosas que he leído, sospecho que Bob Miley (más sobre ese mote a continuación) puede ser el futuro del pop. Aun no hay pruebas físicas, pero después de mis averiguaciones de esta mañana, albergo cierta esperanza con su próximo disco.

Es hora de librarnos de nuestros prejuicios y tenderles la mano a las ex-estrellas Disney. Lindsay Lohan, Selena Gómez, Britney Spears y Vannesa Hudgens no nos han decepcionado, seguro que Hannah Montana tampoco.

Veamos las pruebas:

  • Se ha hecho un corte de pelo bizarro. Puede parecer una chorrada, y lo es, pero es un inicio. No das un giro de 180º a tu carrera profesional de la noche a la mañana sin cortarte primero el pelo. Ahí es cuando consigues que la gente especule sobre tu salud mental. Si no que se lo pregunten a Britney Spears. Pero no seamos nazis, esto no significa que Miley Cyrus padezca un trastorno emocional y ahora sea lesbiana (algo que sinceramente, tampoco nos importaría), más bien significa que ya no forma parte de la familia Disney y ahora tiene libertad por primera vez en 20 años para cortarse el pelo.
  • Por lo visto su mote es ‘Bob Miley’, (“Bob Marley” geddit?). Si te conviertes en el fumado del grupo, probablemente seas una persona tranquila y afable. Eso está bien. Eso nos gusta. Vas bien Miley.

Pasando a lo importante:

  • Ya no es propiedad de Disney. Ha dejado a la discográfica ‘Hollywood’ (propiedad del viejo Walt) para fichar por RCA. Con lo cual, Miley se incorpora al mundo de los adultos. Bien por Miley.
  • Su próximo álbum contará con producción (gente que hace la música de las canciones) de banda como Hit-Boy. Quien mierdas es Hit-Boy? El tío que hizo las bases de estas dos canciones:

Ya sé que todos estamos hasta la madre de Niggas In Paris, asi que comprobad esta otra creación de Hit-Boy, también exquisita:

  • Es posible que Hit-Boy no apele a todo el mundo. Bob Miley también lo sabe y por eso también ha fichado como productor al todopoderoso Pharrell, creador de tantos jodidos temones que no me cabrían todos en esta página. Por lo tanto, pondré su creación más reciente:
  • Pero Pharrel y Hit-Boy no es suficiente. Hannah Montana anunció hace poco que incluye una canción con Tyler, The Creator. Esa mierda como mínimo promete ser hilarante. Por lo visto Mary J Blige también ha metido la zarpa en el asunto y escribe parte de la letra. La última vez que Mary J Blige apareció en mi iTunes fue cuando salió en una canción de Kendrick Lamar, y molaba bastante, asi que esto puede ser fino.
  • Por si todo esto no es suficiente para albergar nuevas esperanzas, uno de los nuevos productores ha dicho que

“I can say it’s definitely going to shock a lot of people; definitely grown up,”

  • Pero creo que esto es lo mejor de todo. Ciley Myrus dice:

[I'm working with producer Pharrell Williams and] “a lot of hip-hop producers that are actually from the South, because I wanted more of that dirty-South vibe, a little ATL in there.”

“I wanted more of that dirty-South vibe”.

Esta mierda promete.

DIJREPO DE TU DIJREPANCIA

chinas

Hola Magic N (me da cierta grima hablar con seudónimos)

Es posible que yo no me haya explicado bien desde el principio.

Veamos:

Para empezar recuérdame que te preste el libro para que te lo puedas leer. Sabes perfectamente a que me he querido referir en el primer post, pero voy a volver a explicártelo muy brevemente:

No menosprecio los argumentos de Mamén, aunque lo parezca, me parecen bastante respetables hace 50 años. Escribí o intento hacerlo, sobre renovación. Como ya dije Carmen Alborch luchó contra viento y marea, como muchas otras mujeres, para hacerse un hueco en un mundo creado por el hombre y lo sigue haciendo. He aquí donde discrepo: hay que renovarse, no se puede seguir abanderando los mismos himnos que en los 20 o en los 70 porque estan desfasados, completamente desfasados. No me refiero ni a la mujer musulmana ni a la mujer que vive en un caserío en los pirineos vascos. Me refiero a una mujer que esta totalmente integrada en el mundo contemporáneo y es independiente económicamente, que las hay, muchas, muchísimas, de Madrid y de Helsinki, ahí estan. Este tipo de mujeres, como por ejemplo Carmen Alborch, no es que sean demasiado mayores para opinar, culpa mía por la expresión, es que empiezan a no vivir en su tiempo. No han querido actualizarse y continúan quejándose de las mismas cosas de las que se quejaban cuando las cosas estaban bastante peor.

Me refiero a los sindicatos de feministas que insultan a los tíos por ocupar demasiado espacio en el metro, me refiero a Leire Pajín cuando dijo que el problema del PIB es que masculino y debe ser femenino y me refiero a que en toda empresa deba haber un tanto porcentual de mujeres independientemente de que valgan para ello o no, solo por el hecho de ser mujeres. Esto es por lo que estan luchando Mamén y compañía.
Seguramente a estas señoras a las que me refiero son las que nos han abierto el camino a las demás que venimos detrás y podrían continuar haciéndolo si puedieran mirar un poco al futuro y no quedarse ahí, rezagadas.
El libro de Carmen Alborch me ha parecido absurdo, trasnochado y como dices tu, incluso machista. No quiere decir que, obviamente como exMinistra de Cultura, diga cosas con sentido y que todos sabemos, vale. Los párrafos que he transcrito no reflejan la posición de la mujer actualmente, reflejan el papel de la mujer en la sociedad en la que fe educada. Ya he concretado al perfil al que me refiero cuando digo “mujer”. (el resto también son mujeres, no te precoupes, no discrimino, todas somos mujeres, pero ahora mismo en este instante solo me refiero a ese sector, sector?)

En cuanto a lo de la competencia. Veamos, debemos tener en cuenta que el libro, a parte de la misandria feroz, trata temas como las relaciones entre madre e hija, entre amigas y toda esa mierda. Va sobre la competencia, sobre porque nos odiamos. Tienes razón en decir que todo radica en nuestra relación con el hombre, y ha sido así también desde el primer mono; competimos por lo que nos vamos a poner, por cuantos tíos nos pillamos, por quien saca mejores notas, quien tiene más pelazo, quien gana más y quien tiene el niño mas mono. Lo sabe hasta dios esto, y así seguirá 4e o no! No lo se porque todavía tienen que cambiar muchas cosas y quizás dentro de 50 años seré una abuela que no sepa utilizar un ordenador supersónico y siga diciendo que las mujeres son el enemigo mientras mi nieta se burla de mi. No lo sabemos.

En cuanto a lo de hablar de libertad. Jesús, querido, estás un poco tocapelotas. Creo que las 10 personas que nos leen han entendido que cuando me refiero a que ya no se habla de la libertad de la mujer porque es un hecho asumido por la sociedad me refiero a NUESTRA sociedad, donde vivo yo, donde vives tu y donde vive esta tía. No aparto la vista de las sociedades donde no se da, pero Carmen Alborch si lo hace. Creo que, siendo parte del movimiento feministas a tope, hay cosas mejores que hacer y problemas más gordos que resolver, porque como dices no toooooodas las mujeres disfrutan de MI libertad, pero soy yo, con mi libertad el público al que se dirige este libro. Creo que hay problemas mas importantes a tratar antes que escribir para tus iguales diciendo gilipolleces que ya no se dan, (repito, no se dan aquí. no te enfades)

Por último, volver a decir que no he pretendido generalizar, no me refería a tooooooooodas la mujeres del mundo mundial, me refería a Mamén, Karmele y toda esa panda del Cub de las 25 que creyéndose portavoces de las mujeres, dicen y hacen gilipolleces como catedrales.

Dicho esto, me voy a comer.

LAS FEMINISTAS SON ESCORIA

carmele

Deathqueta

El otro día pillé de la biblioteca de mi casa un libro titulado “Malas: rivalidad y complicidad entre las mujeres”. No estoy segura quien de mi familia ha comprado semejante obra maestra pero me lo empecé a leer por curiosidad y tuve que dejarlo. Lejos de reforzar el espíritu de fémina fuerte que en mi habita, consiguió convencerme de que cada vez damos más pereza.

El libro en cuestión está escrito por Carmen Alborch, es valenciana y a parte de literata y más cosas, fue ministra de cultura del 93 al 96. Es ese tipo de señora mayor que personalmente me da mucha pereza por la manera tan sumamente intensa que tiene de ver las cosas. De hecho se pasa 310 páginas disertando sobre el odio que se profesan las mujeres entre ellas, la supuesta rivalidad que existe y toda esa mierda que se ha dicho siempre tipo “las chicas se visten para las chicas y no para los chicos” pero con palabras adultas.
El problema es cuando Mamén se empieza a venir arriba en sus divagaciones sobre los conflictos internos de las mujeres, que son muchos, y comienza a envenenar al sexo opuesto

siempre que digo/escribo "sexo opuesto", no lo hago mucho, me acuerdo de la serie que protagonizaba Ana Obregón: Ana y el sexo debil, era tan buena como Ana y los siete. Me pregunto hasta que punto llegara el egocentrismo de esta mujer para tener que poner su nombre delante de cualquier título

Siempre que digo/escribo “sexo opuesto”, no lo hago mucho, me acuerdo de la serie que protagonizaba Ana Obregón: Ana y el sexo debil, era tan buena como Ana y los Siete. Me pregunto hasta que punto llegara el egocentrismo de esta mujer para tener que poner su nombre delante de cualquier título

Repito que no me lo he leído entero porque es un coñazo que no me va a aportar nada, pero he catado lo suficiente. Para empezar, en el primer capitulo, un pequeño párrafo que ilustra muy bien la agresividad y la furia con que está escrito este libro:

[...]¿Dónde se nos coloca? Si partimos de la jerarquía y centralidad de los hombres, las mujeres estamos en periferia; lo masculino, la masculinidad, es la norma,el referente, lo universal. Todas las relaciones están configuradas–si somos aceptadas, queridas– desde la supremacía de los hombres. Se espera de ellas que sean femeninas, simpáticas, atentas sumisas, discretas, por no decir invisibles. Su destino consiste en agradar y complacer. Tal es el resumen: ellos nos quieren hermosas y alegres y nos llaman frívolas. Nos piden sumisión y complacencia, y así, nos tildan de inferiores y débiles.

Ligerito. Veamos, cuando leí lo de que ellos nos quieren dulces y complacientes me acordé de que mi madre siempre me ha dicho que jamás me casaré porque no soy delicada como una flor. Pero bueno, creo que mi madre tiene los mismos conflictos que Mamén. De todas formas, resulta evidente que esta forma de pensar esta completamente trasnochada. Me atrevería a decir que pocas tías entradas en la treintena piensan así. De hecho Carmen Alborch nació en el 47, con lo cual si mis cálculos no fallan carga con 66 primaveras a sus espaldas, demasiado como para poder permitirse hablar de machismos y feminismos. La sociedad en la que le educaron no tiene nada que ver con la sociedad a la que ha ido a parar. Puedo suponer que fue una niña criada en un entorno muy ‘tradicional’ que le costó sacarse la carrera de derecho, que tuvo que lidiar con las miradas altivas de sus compañeros hombres, que dedicándose a la política tuvo que competir duro y luchar para hacerse un hueco y toda esa mierda que en el fondo tenemos que hacer todos para llegar a ser alguien en la vida. Pero ya no estamos en el 73 donde las mujeres esperaban con el estofado de carne en el horno a que sus maridos regresaran de la oficina. Ya no hay motivo para odiar a los hombres. Vale, los hay que siguen zurrando a sus novias pero de esos va a haber siempre. Ya no es lícito decir que “los hombres nos piden sumisión”. Por el amor de dios, reacciona y mira a tu al rededor, pocos tíos nacidos en las últimas tres décadas exigen sumisión.

Otro párrafo:

Sigue actuando, socavándonos, el prejuicio según el cual cada mujer es intercambiable por otra, reemplazable. Una complicación más. Somos percibidas como un estereotipo, como un modelo andante prefigurado que poco tiene que ver con nosotras; se nos atribuyen características de género y cualquier cosa es adjudicada a todas ‘la mujer es…’ ‘las mujeres son…’ Estamos en el mundo para cumplir una funciones establecidas, y para ello debemos estar disponibles, ser sustituibles, reemplazables, seres para los otros sin personalidad individual.

:( No se a que tipo de colegio extremo-franquista fue la pobre de pequeña pero le han jodido la vida. Me encanta que se refiera a los tíos como “los que nos socavan” como si fueran una especie de secta conspiratoria creada para erradicar de la faz de la tierra a todo lo que tenga tetas.

De hecho hay otra frase que me gusta aún más: “el patriarcado de coerción está todavía vigente”. El puto patriarcado de coerción. Me imagino una peli en los que unos aliens rodeados de conejitas Play Boy del espacio quieren invadir la tierra. No se al resto de féminas, pero a mi me apetecería mazo formar parte de ese grupo selecto de penes poderosos con facultades destructivas.

Maldición! El patriarcado de coerción ya esta aquí!

¿ Porqué nosotras no podemos enfadarnos? De nuevo la bipolaridad y junto a ella la ridiculización. El enfado puede ser, muchas veces lo es, razonable y motivado.

Yo me enfado mucho, sin sentirme culpable por ello. No creo que nadie nos coarte el derecho a quejarnos, a no ser que seas Regina George y montes pollos insufribles porque tu rollo serio está jugando al fútbol y no te contesta por whatsapp. Pero tu  no cuentas.

regina

Bueno, frases espeluznantes como esas adornan todo el libro, es un pozo sin fin de absurdeces y de complejos pasados de moda. Ahora me acuerdo de una noticia que salió hace poco de un sindicato feministas que se quejaba de que los tíos ocupan mucho espacio cuando se sientan en el metro.

Hemos llegado a un punto tal que me dan ganas de dejar la carrera y aprender a coser para que no me incluyan en esta filosofía extraña y sinsentido. Una de las virtudes de nuestra era es que la mujer ha conseguido unos derechos que antes no tenía pero el gran fallo de la mujer moderna es que la esta cagando a tope, le han dado la mano y a cogido el brazo. Pero lo curioso es que las que se quejan son señoras de mediana edad que han visto un rayo de luz por el que colarse y por el que escupir todos los complejos con los que han crecido y que hoy en día no tienen sentido. Para ellas poder escribir libros como este es como una especie de redención y un homenaje a sus madres y abuelas que han muerto sin poder disfrutar de la libertad. Joder, pero es que ya no se habla de libertad, gritar a los cuatro vientos que la mujer es libre es como decir que los perros mean de pie, es un hecho cualquiera que nadie se plantea diariamente. A mi me gusta que me abran la puerta y me acompañen a por taxis y no por ello sientome inferior, seguramente porque ni lo pienso.

El resto del libro son un puñado de argumentos flojos sobre porque las mujeres nos odiamos entre nosotras. Las mujeres nos hemos odiado y nos odiaremos siempre porque somos la puta competencia, pero eso está muy asumido por todas y aún así seguimos relacionándonos entre nosotras y siendo incluso amigas. Pero creo que deberías plantearte vaciarte de odio, tu, Carmina, no es bueno, odias demasiadas cosas, odias a los hombres y a la mujeres y eso tiene que cansar mazo.